Brigadistas cubanos sostienen la bandera de Cuba en una pista de aeropuerto.
Brigadistas de La Habana alzan la bandera de Cuba en señal de resistencia ante bloqueo de EEUU

El Centro de Inmunología Molecular de Cuba (CIM) desarrolló el 2C12, un nuevo tratamiento terapéutico que se prepara para iniciar estudios clínicos en pacientes con melanomas avanzados, pese a las dificultades que enfrenta la isla para adquirir medicamentos contra el cáncer en el mercado internacional, debido al bloqueo de EEUU.

El propio CIM presentó al 2C12 como “una nueva esperanza contra el cáncer” y explicó que su objetivo es reforzar la respuesta del organismo frente a los tumores. “Su función es ayudar a las defensas naturales del cuerpo a reconocer y combatir las células del cáncer con más fuerza”, señaló el centro.

Una alternativa ante un tratamiento inaccesible

El desarrollo cubano posee características similares a las del pembrolizumab, una inmunoterapia utilizada internacionalmente para estimular al sistema inmunitario a atacar las células tumorales.

Sin embargo, según el CIM, este medicamento resulta “inaccesible” para Cuba debido a su elevado precio, estimado en 11.000 dólares anuales, además de las restricciones derivadas del bloqueo estadounidense.

Frente a ese escenario, el 2C12 representa una apuesta de la ciencia cubana por desarrollar una alternativa propia, reduciendo la dependencia de medicamentos que la isla tiene dificultades para obtener en el exterior.

Los primeros estudios clínicos se realizarán en hospitales de La Habana y Villa Clara, entre ellos el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras y el Hospital Oncológico Universitario Celestino Hernández.

EEUU bloquea industria farmacéutica de Cuba

El anuncio llega en un momento especialmente complicado para Cuba. El canciller Bruno Rodríguez afirmó que el avance científico se produce mientras la isla enfrenta el bloqueo petrolero de Estados Unidos desde enero y nuevas sanciones secundarias desde mayo.

Según Rodríguez, estas medidas “limitan la llegada” de contenedores marítimos que transportan medicamentos, insumos médicos y materias primas esenciales para la industria biofarmacéutica cubana.

La situación se suma a la grave crisis energética y económica que atraviesa la isla. Los prolongados apagones, que se intensificaron desde 2024, han coincidido con una creciente escasez de alimentos y medicamentos.

En medio de ese escenario, el desarrollo del 2C12 coloca nuevamente a la biotecnología cubana en el centro de la batalla por encontrar soluciones propias, mientras La Habana denuncia que las sanciones y restricciones de Washington dificultan el acceso a tratamientos esenciales.