
El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega junto a la copresidenta, Rosario Murillo, resaltó la vigencia de la lucha antiimperialista y la resistencia histórica del pueblo nicaragüense frente a las intervenciones extranjeras.
Durante su intervención en un acto conmemorativo por el 131 aniversario del natalicio del General Augusto C. Sandino, Ortega destacó que Estados Unidos le temía profundamente a la figura de Sandino por el símbolo de dignidad y soberanía que representaba para Nicaragua y América Latina.
Señaló que las fuerzas extranjeras creyeron que asesinándolo y desapareciendo su cuerpo podrían borrar también su legado histórico y político del corazón del pueblo.
“Le tenían realmente pánico, los yanquis le tenían pánico a Sandino, por lo que representaba y pensaban que asesinándolo y desapareciendo su cadáver, Sandino iba a quedar desaparecido para siempre”, expresó Ortega.
El mandatario sostuvo que esa estrategia fracasó porque “En las venas del pueblo nicaragüense, desde el más adulto hasta el más jovencito, que es la juventud nicaragüense, corre la sangre heroica de Sandino”.
El líder afirmó que el espíritu de lucha del General Sandino permanece vivo en las nuevas generaciones y en cada rincón del país como una herencia de soberanía, dignidad y resistencia frente a las presiones externas.
El líder de la nación latinoamericana cuestionó las campañas mediáticas y políticas promovidas desde el extranjero contra Nicaragua, las cuales afirmó buscan proyectar una imagen negativa del país.
Según indicó, desde fuera se intenta instalar la idea de que Nicaragua vive en inseguridad y crisis, pese a que la realidad nacional refleja estabilidad y tranquilidad para las familias.
“En ocasiones escuchamos propaganda malsana de parte del Norte, queriendo hacer creer que este país está en ruinas”, manifestó el Copresidente. “Afuera digan lo que quieran, pero aquí en tierra nica se respeta mi bandera”, añadió Ortega.




