
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso nuevos aranceles a drones y componentes extranjeros, con tasas de hasta 100% para aeronaves de más de 25 kilogramos o equipadas con cámaras térmicas.
La medida también alcanza determinadas estaciones de acoplamiento y piezas consideradas estratégicas, mientras que los VANT más pequeños enfrentarán un gravamen del 25%.
No obstante, algunos tendrán tarifas inferiores: 15% para la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Suiza y el territorio chino de Taiwán, y 10% para el Reino Unido.
Según la proclamación presidencial, las disposiciones comenzarán a regir en 21 días, aunque algunas partidas tendrán un plazo de implementación de 180 días.
Ucrania queda fuera de las tarifas preferenciales
Trump sostuvo que una revisión del Departamento de Comercio determinó que Estados Unidos depende en exceso de proveedores extranjeros de drones y componentes, por lo que busca fortalecer la producción nacional y reducir riesgos para la cadena de suministro y la seguridad.
La decisión, sin embargo, amenaza con encarecer los planes de Kiev para ingresar al mercado estadounidense, después de que el mandatario anunciara el mes pasado que Washington compraría drones ucranianos.
Reuters informó posteriormente que Ucrania había acordado suministrar estos sistemas al programa de Dominio de Drones del Pentágono, mientras que Volodímir Zelenski, había planteado un posible convenio valorado entre 10.000 y 30.000 millones de dólares.




