
El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya es el segundo más letal de la historia, con 2.325 muertos y 4.945 casos confirmados.
Según las autoridades congoleñas, la enfermedad registra una letalidad del 47 % y sumó 101 nuevos contagios en apenas 24 horas. Es, además, la peor de las 17 epidemias sufridas por el país.
La emergencia avanza más rápido que cualquier brote anterior desde su declaración, según alertó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Actualmente, 730 pacientes permanecen aislados u hospitalizados, 1.040 se han recuperado y el rastreo de contactos alcanza el 85,3 %. La crisis amenaza con acercarse a la devastadora epidemia de África occidental de 2014-2016.
La emergencia coincide con fuertes recortes occidentales a la cooperación internacional, incluido el cierre de USAID bajo el Gobierno de Donald Trump, según el editorial citado.
“El egoísmo de Occidente está costando vidas”, sentencia el texto. Ante la aceleración del brote, advierte, “Occidente debe reaccionar y no puede mirar hacia otro lado”.




