
El medio tiempo del Super Bowl 2026, el evento deportivo más importante de Estados Unidos, fue escenario este domingo de algo poco habitual: una celebración abierta, colorida y profundamente latina. El encargado fue Bad Bunny, quien durante poco más de 13 minutos transformó el espectáculo en una postal cultural que contrastó —no sin ironía— con el clima político que atraviesa el país.
Lejos de un show neutral, el artista puertorriqueño apostó por una puesta en escena cargada de símbolos, mensajes sociales y referencias históricas. El espectáculo incluyó apariciones inesperadas de Lady Gaga y Ricky Martin, además de cameos de Pedro Pascal, Cardi B y Karol G, todos integrados a una narrativa visual que giró en torno a la ya conocida “casita” del cantante, representación de una vivienda tradicional caribeña.
Denuncia de los apagones
Uno de los momentos más potentes llegó con la interpretación de El apagón, cuando Bad Bunny cantó subido a un poste de luz, evocando los constantes cortes eléctricos que afectan a Puerto Rico desde hace años. La escena aludió directamente a la crisis energética de la isla, agravada tras el huracán María en 2017, y a la gestión que dejó a miles de personas en la oscuridad.
La camiseta con el número 64 también llamó la atención. Diversos reportes apuntan a que el número hace referencia a la cifra oficial inicial de fallecidos tras el huracán, posteriormente corregida a cerca de 3.000, un símbolo de la invisibilización del impacto real de la tragedia. En el escenario más visto del país, la memoria volvió a ocupar espacio.
“América” no es solo un país
“Dios bendiga a América”, dijo Bad Bunny en inglés. Pero inmediatamente después comenzó a enumerar países y territorios de todo el continente, mientras desfilaban banderas latinoamericanas.
La puesta en escena incluyó referencias a plantaciones de caña, barberías de barrio y las icónicas sillas plásticas bajo un árbol de plátano, imágenes cotidianas de la vida latinoamericana que irrumpieron, casi como una bofetada simbólica, en el evento que suele representar la narrativa del éxito estadounidense.
La respuesta desde la Casa Blanca
El simbolismo fue tan directo que Donald Trump reaccionó de inmediato desde su red social, calificando el espectáculo como “uno de los peores de la historia” y una “afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. Criticó el idioma, el baile y el mensaje.
La presentación de Bad Bunny marcó uno de los medios tiempos más comentados del Super Bowl 2026, tanto por su propuesta artística como por el contenido simbólico que atravesó el espectáculo. En un evento seguido por millones de personas en todo el mundo, el show puso en primer plano referencias a Puerto Rico y a la cultura latinoamericana.




