
El programa de ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos se acortará una semana antes de lo previsto.
El entrenamiento Ulchi Freedom Shield, que había comenzado el lunes y concluirán este viernes, contemplaba dos etapas: una primera fase de operaciones defensivas, y otra de contraofensiva.
La decisión de aplazar las actividades, se produjo después de que Donald Trump ordenara al secretario de Defensa, Pete Hegseth, reducir sustancialmente las maniobras, inicialmente programadas hasta el 27 de agosto.
En paralelo, el comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Corea, Xavier Brunson, canceló un acto público y posteriormente se reunió con el ministro de Defensa surcoreano, Ahn Gyu-back.
La suspensión no cambia la naturaleza de los ejercicios
Desde Pyongyang, Kim Yo-jong remarcó que el recorte no modifica la posición de la República Popular Democrática de Corea frente a estas actividades militares. Además, recordó que Washington y Seúl ya han realizado ejercicios previos, los que RPDC considera una fuente de tensión regional.
“No consideramos que merezca la pena comentarlo y nos resulta completamente irrelevante. Reducir la escala o duración de las maniobras no cambia la naturaleza de los ejercicios militares, que son provocadores y agresivos”, subrayó Kim Yo-jong.




