Washington intenta reducir dependencia militar y tecnológica de China
Washington intenta reducir dependencia militar y tecnológica de China

Estados Unidos se vio obligado a buscar nuevas fuentes de tungsteno tras el desgaste de misiles y armamento sofisticado utilizado durante la guerra contra Irán, en medio de la creciente dependencia de un metal estratégico cuyo procesamiento está liderado por China.

“Existen muy pocas minas de tungsteno a gran escala en el planeta”, afirmó Lewis Black a NBC, director ejecutivo de Almonty Industries, empresa que reactivó este año la mina Sangdong en Corea del Sur luego de décadas paralizada por la competencia china.

El tungsteno es considerado un recurso esencial para la fabricación de misiles Tomahawk, sistemas Patriot, proyectiles, bombas antibúnker y aviones militares.

Además, también es utilizado en sectores tecnológicos vinculados a semiconductores, baterías y teléfonos inteligentes.

Actualmente, Estados Unidos no cuenta con minas comercialmente activas de este metal desde 2015, mientras China mantiene el dominio sobre gran parte de la cadena global de refinación y procesamiento.

Ante este escenario, Washington busca fortalecer alianzas para garantizar el suministro estratégico de materias primas críticas.

La mina Sangdong, ubicada en el este de Corea del Sur, podría producir alrededor de 1,2 millones de toneladas de mineral de tungsteno por año, convirtiéndose en uno de los principales proyectos para abastecer la demanda estadounidense.

Expertos citados por NBC advierten que la guerra contra Irán aceleró el agotamiento de reservas militares de Estados Unidos. Según estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Washington necesitaría hasta cuatro años para recuperar los niveles de municiones que tenía antes de la guerra contra Irán.