
El Movimiento de Resistencia Islámica anunció la disolución del organismo que administró Gaza durante casi dos décadas, abriendo paso a un comité tecnocrático que asumirá la gestión civil del enclave, según informó la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza.
“Hamás ha dado un nuevo paso al dejar de estar al mando de la Franja de Gaza, con el fin de eliminar cualquier pretexto para la ocupación, que continúa su agresión y guerra de exterminio”, anunció el portavoz de Hamás, Hazem Qassem.
La decisión del organismo busca facilitar la transición administrativa y se enmarca en los acuerdos alcanzados tras el alto el fuego.
“Esperamos la pronta entrada en vigor del [NCAG], y Hamás reafirma su disposición a traspasar las responsabilidades gubernamentales al comité para garantizar su éxito”, aseguró Qassem.
Como parte de este proceso, Mohammed al-Farra presentó su renuncia y anunció la disolución del Comité de Emergencia del Gobierno. La medida pretende facilitar la entrada del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), organismo encargado de asumir las funciones civiles en el territorio.
Asimismo, Nickolay Mladenov, responsable de la Junta de Paz para Gaza, afirmó que la decisión constituye un paso importante para avanzar en la implementación de la hoja de ruta acordada.
Israel limita transición
Mientras Israel rechaza que Hamás continúe gobernando el enclave, también mantiene objeciones a una transferencia inmediata del control a la Autoridad Palestina, lo que mantiene abiertas las incertidumbres sobre la administración definitiva del territorio.
Desde el inicio de su ofensiva, Israel ha justificado de forma reiterada sus bombardeos sobre la Franja de Gaza argumentando que en las zonas atacadas operan o se ocultan integrantes de Hamás. Sin embargo, los ataques han dejado un elevado saldo de víctimas civiles.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, desde la ruptura del llamado alto el fuego, han muerto 1.066 personas y otras 3.445 han resultado heridas. Con estas cifras, el total de fallecidos desde octubre de 2023 asciende a 73.098, mientras que 173.571 personas han sufrido lesiones durante la ofensiva.




