Fuerzas especiales de la policía de Irán vigilan una zona de Teherán frente a una bandera iraní.
Miembros armados de las fuerzas especiales de la policía de Irán vigilan una zona de Teherán

Irán advirtió a Estados Unidos que cualquier nueva acción militar contra la República Islámica tendrá una respuesta contundente dirigida contra intereses militares y económicos estadounidenses.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN), Mohsen Rezaei, lanzó la advertencia durante una reunión en Teherán con el primer ministro y canciller de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani.

No confiamos en Estados Unidos, porque ha traicionado repetidamente la diplomacia y las negociaciones. Si inicia cualquier acción hostil contra Irán, golpearemos sus intereses militares y económicos de una manera que quedará registrada en la historia”, afirmó Rezaei.

El funcionario recalcó que Washington deberá adoptar primero medidas concretas para cumplir las condiciones iraníes antes de que Teherán proceda a reabrir el estrecho de Ormuz.

Por su parte, el presidente Masoud Pezeshkian aseguró que Teherán no pretende ampliar el conflicto, pero tampoco aceptará amenazas.

“Irán no ha buscado, no busca ni buscará la guerra, pero tampoco se someterá a la intimidación”, enfatizó, al señalar que cualquier solución deberá reconocer los derechos legítimos del pueblo iraní conforme al derecho internacional.

Pezeshkian recordó que los ataques estadounidenses contra territorio iraní contradicen las normas internacionales y defendió el regreso a la vía diplomática.

La guerra fue impuesta a Irán y su continuación perjudica al país, a la región y al mundo”, declaró, al tiempo que planteó retomar la aplicación del Memorando de Entendimiento de Islamabad mediante el diálogo y sin recurrir nuevamente a acciones militares.

Mientras tanto, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, sostuvo que los intentos estadounidenses de someter económicamente a la República Islámica también fracasarán.

El dirigente afirmó que Irán enfrenta una guerra económica a gran escala y aseguró que, mediante sus capacidades nacionales y la participación del sector privado, derrotará esas presiones, al tiempo que exigió a Washington cumplir los compromisos asumidos a través de la firma del Memorando de Islamabad.