Niños heridos reciben atención médica tras ataque en Sirik, Irán
Imágenes de niños heridos en el ataque con misiles de EEUU contra una zona residencial en Sirik

Un ataque de Estados Unidos contra un edificio residencial donde se celebraba una boda dejó al menos cinco muertos y más de 60 heridos en Kuhestak, condado de Sirik, en la provincia iraní de Hormozgán.

La Sociedad de la Media Luna Roja de Hormozgán indicó que la metralla provocada por el impacto alcanzó la vivienda en plena celebración. Entre los fallecidos se encuentran una mujer y un niño identificado como Amir Ali Karimi. Autoridades locales advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar debido al estado de algunos lesionados.

Ahmad Nafisi, vicegobernador de Hormozgán para Asuntos Políticos, de Seguridad y Sociales, informó que 15 ambulancias fueron movilizadas inmediatamente hacia el lugar del ataque.

Algunos afectados recibieron atención ambulatoria, mientras otros fueron trasladados al hospital para recibir tratamiento especializado.

Teherán anuncia una respuesta firme contra EEUU

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) sostuvo que el bombardeo contra Kuhestak recuerda anteriores ataques contra instalaciones civiles en Minab y Lamerd.

“Apuntar a una boda y masacrar a civiles inocentes en Kuhestak es la prueba definitiva de la desesperación de los falsos defensores de los derechos humanos. Estos crímenes no quedarán impunes”, declaró Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, quien aseguró que las Fuerzas Armadas responderán a estas acciones.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, también condenó el ataque afirmando que “Más peligroso que la bomba en sí es la normalización de los bombardeos; y más peligroso que el silencio es la conversión del silencio en legitimidad”.

Baghaei aseguró que Irán responderá “con firmeza” y cuestionó a los gobiernos e instituciones internacionales que, según Teherán, permanecen en silencio ante los ataques.

Por su parte, Ebrahim Rezaei, portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, calificó el ataque contra la boda como un acto de “venganza contra la nación iraní” y advirtió que sus responsables “se arrepentirán”.