
Las fuerzas militares de Estados Unidos intensificaron sus bombardeos contra infraestructura civil en varias provincias de Irán, dejando al menos 38 muertos y más de 400 heridos, comunicó el Ministerio de Salud iraní y medios oficiales.
“Así es como Estados Unidos intenta mostrar su llamada ‘fuerza’: atacando infraestructura civil y matando civiles”, denunció el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei.
Los ataques alcanzaron puentes, instalaciones eléctricas, un aeropuerto, una estación ferroviaria y el estratégico puerto de Chabahar, afectando servicios esenciales en medio de temperaturas cercanas a los 50 grados.
De acuerdo con los reportes, las ofensivas se concentraron en Hormozgán, Bushehr, Sistán y Baluchistán, Juzestán y Lorestán, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con atacar infraestructura civil iraní.
El Ministerio de Salud confirmó que entre las víctimas mortales hay tres mujeres y un menor de 18 años, mientras decenas de personas permanecen hospitalizadas.
Ataques bloquean comercio
Uno de los objetivos fue la torre de control marítimo del puerto Shahid Kalantari, en Chabahar, destruida por tercera ocasión, aunque los muelles y la infraestructura operativa permanecieron funcionales.
Las autoridades iraníes sostienen que los ataques buscan obstaculizar las rutas comerciales y logísticas del país, además de afectar servicios esenciales para la población.
En ese contexto, Teherán reiteró que los bombardeos contra infraestructura civil y centros de atención médica constituyen violaciones del derecho internacional y los calificó como nuevos crímenes de guerra atribuidos a Washington, subrayando que tales ataques recibirán una respuesta devastadora.




