
Irán elevó su tono frente a Estados Unidos y aseguró que está preparado para responder a una eventual operación terrestre, mientras refuerza sus posiciones en el estrecho de Ormuz.
“El enemigo inició la guerra y nuestros esfuerzos han sido defensivos, aunque podrían adquirir un carácter ofensivo”, afirmó Yadollah Javani, jefe político de la Guardia Revolucionaria, quien además anticipó posibles “sorpresas estratégicas”.
La advertencia llega tras las declaraciones de Donald Trump sobre convertir el estrecho de Ormuz en territorio estadounidense y en momentos en que vence formalmente el Memorando de Entendimiento firmado en junio.
El jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, aseguró que Teherán responderá ante cualquier incursión, mientras fuerzas de respuesta rápida han sido desplegadas en islas y zonas costeras estratégicas del sur del país.
Teherán también reforzó la protección de terminales petroleras, radares e infraestructura militar ante una posible escalada.
El portavoz del Ejército, Mohammad-Reza Akraminia, fue categórico, “Si los estadounidenses entran en una de nuestras islas, sin duda los atacaremos”. A su vez, dirigentes iraníes sostienen que una ofensiva terrestre estadounidense requeriría un despliegue militar de gran escala.
Pese a la tensión, Irán mantiene conversaciones con Omán para negociar una reapertura parcial de Ormuz, pero condiciona su apertura completa al cumplimiento de los compromisos asumidos por Washington.
“La República Islámica de Irán no elabora sus políticas bajo presión, ultimátums ni plazos límite”, afirmó el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, mientras Teherán insiste en que sus decisiones responderán a sus intereses y seguridad nacionales.




