Ministro de Finanzas de Irán, Seyed Ali Madanizade, durante una conferencia ante medios de comunicación.
El ministro de Asuntos Económicos y Finanzas de Irán, Seyed Ali Madanizade, durante una conferencia de prensa.

Ante la nueva amenaza económica de Estados Unidos, Irán rechazó que esta acción pueda condicionar las decisiones soberanas del país, declaró el ministro de Asuntos Económicos y Finanzas, Seyed Ali Madanizade.

“Es erróneo pensar que se pueden cambiar las decisiones de una nación ejerciendo presión sobre la economía de Irán”, expresó Seyed Ali Madanizade

Frente a los intentos de aislamiento y restricciones financieras, Madanizade sostuvo que la economía iraní descansa sobre ciudadanos, empresas, productores, exportadores, comerciantes, agricultores e ingenieros.

Asimismo, señaló que estos sectores han desarrollado durante años nuevas alternativas para mantener la producción, el comercio y la financiación bajo sanciones.

“La economía de Irán está formada por un amplio conjunto y millones de actores económicos que, durante los últimos años y en las condiciones más difíciles de las sanciones, han encontrado nuevas vías para la producción, el comercio y la financiación”, destacó el ministro.

Madanizade detalló que el comercio exterior, la producción y el abastecimiento de bienes esenciales continúan pese a las restricciones impuestas desde Washington.

Irán fortalece su resistencia frente a medidas coercitivas

A su vez, destacó como objetivos la reforma del sistema bancario y de los corredores comerciales, “gestionamos la economía de Irán para la vida y el bienestar del pueblo iraní, no para satisfacer a Washington, señaló el funcionario.

“Del mismo modo que, pese a contar, según ellos, con el ejército más poderoso del mundo, no pudieron derrotar al pueblo iraní, tampoco alcanzarán sus objetivos en la guerra económica”, denunció Madanizade.