
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, propuso establecer un pacto de seguridad mutua y no agresión entre los países musulmanes, con el objetivo de proteger la soberanía y evitar nuevos conflictos regionales.
La iniciativa fue presentada durante la 40.ª Conferencia Internacional sobre la Unidad Islámica, inaugurada en Teherán con unos 600 invitados de 40 países.
“Los países islámicos deben comprometerse a respetar la integridad territorial de los demás, no utilizar su territorio, espacio aéreo ni recursos para agredir a otro país islámico, y no apoyar la fragmentación ni la desestabilización de otros países”, afirmó Pezeshkian.
El mandatario aclaró que la propuesta no contempla crear una alianza militar ni unificar las políticas exteriores de los Estados musulmanes, sino establecer garantías de seguridad compartidas.
El mandatario iraní defendió la creación de un mecanismo permanente de mediación para impedir que las disputas internas escalen hasta convertirse en enfrentamientos armados.
Pezeshkian considera que la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), debe asumir un papel preventivo y actuar antes del estallido de las guerras.
Para ello, planteó incorporar a países de confianza, líderes religiosos, diplomáticos y juristas en una estructura permanente de alerta temprana, mediación y resolución de controversias.
Irán apuesta por mayor integración económica y tecnológica
El presidente iraní llamó a transformar al mundo musulmán de un conjunto de mercados separados en una auténtica red de cooperación económica, científica y tecnológica.
Recordó que el comercio entre miembros de la OCI representa menos del 20 % de sus exportaciones y propuso impulsar proyectos conjuntos en inteligencia artificial, medicina, energía, agricultura, agua e infraestructuras.
Pezeshkian vinculó estas propuestas con la experiencia de Irán durante las recientes agresiones impuestas por Estados Unidos e Israel y sostuvo que Teherán no inició las hostilidades.
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“Defender a Irán no significa ser hostil hacia los países musulmanes y vecinos”, afirmó, al insistir en que ningún Estado islámico debería permitir que su territorio sea utilizado para atacar a otro ni buscar su propia seguridad a costa de sus vecinos.




