
Teherán prepara una estrategia para contrarrestar y derrotar la ofensiva económica de Estados Unidos, mientras el respaldo de Rusia y China fortalece su posición frente a la presión de Washington y sus intentos de aislar a la República Islámica en el escenario internacional.
El plan fue confirmado por el vicepresidente iraní, Mohamed Rezá Aref, quien aseguró que Estados Unidos volvió a equivocarse al creer que podría alcanzar sus objetivos en Irán mediante la presión económica.
Aref sostuvo que Washington pretende repetir fórmulas utilizadas en el pasado, como durante el golpe de Estado de 1953, pero advirtió que el cálculo estadounidense nuevamente resultará erróneo.
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La presión económica de Washington se intensificó con la denominada “Operación Paria Económico”, presentada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, como la mayor ofensiva financiera jamás organizada contra un adversario y el inicio de un denominado “Día D” económico.
Sin embargo, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la campaña estadounidense está destinada al fracaso y recordó que anteriores intentos de imponer las sanciones más severas contra Irán tampoco lograron doblegar al país.
Rusia y China respaldan a Irán
El respaldo de las grandes potencias, Rusia y China quedó plasmado en la reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) celebrada en Biskek.
En su declaración conjunta, los miembros del bloque condenaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní y reafirmaron su respaldo a la soberanía e integridad territorial de la República Islámica.
La declaración, suscrita por China, Rusia, India, Pakistán y los demás Estados miembros de la OCS, calificó los ataques militares contra Irán como violaciones del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas.
Asimismo, defendió el derecho de Teherán al desarrollo y uso pacífico de la energía nuclear como Estado parte del Tratado de No Proliferación Nuclear, y rechazó las medidas coercitivas unilaterales contrarias a las normas de la ONU y la Organización Mundial del Comercio.




