
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, reconoció en el Foro Económico Mundial que el llamado “orden internacional basado en reglas” fue, durante décadas, una narrativa parcialmente falsa que muchos países sostuvieron porque les resultaba conveniente.
“Sabíamos que la historia del orden internacional basado en reglas era parcialmente falsa, que los más fuertes se eximirían cuando les convenía y que las reglas comerciales se aplicaban de manera asimétrica”.
En su intervención, Carney añadió que el derecho internacional también se ha aplicado con distinto rigor según la identidad del acusado o de la víctima. Para ilustrarlo, comparó décadas de aceptación del sistema con “vivir dentro de una mentira” para evitar conflictos. A su juicio, ese pacto implícito ya no es sostenible en el escenario actual.
El primer ministro canadiense sostuvo que el mundo no atraviesa una transición, sino una ruptura marcada por la intensificación de la rivalidad entre grandes potencias.
Señaló que herramientas como la integración económica, los aranceles y la infraestructura financiera están siendo utilizadas como mecanismos de coerción.
La visión del líder canadiense coincidió con las recientes declaraciones del canciller ruso Serguéi Lavrov sobre el colapso de las reglas globales.




