
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su Gobierno continuará y ampliará el envío de ayuda humanitaria a Cuba, al tiempo que condenó las sanciones de Estados Unidos por agravar la crisis en la isla.
Durante una conferencia de prensa, sostuvo que “no se puede asfixiar a un pueblo” y calificó de injustas las medidas que penalizan a países que suministran petróleo a La Habana.
Sheinbaum subrayó que la solidaridad con Cuba responde a una tradición histórica de México y a una política exterior basada en la autodeterminación de los pueblos.
Precisó que los primeros cargamentos enviados el fin de semana incluyeron principalmente alimentos y artículos básicos, y reiteró que el país seguirá respaldando a la isla ante la falta de combustible que afecta a hospitales y escuelas.
En ese contexto, el domingo zarparon del puerto de Veracruz dos buques de la Armada de México con 814 toneladas de víveres y suministros, como parte de la asistencia a la población civil cubana.
El Gobierno mexicano destacó que esta acción refleja el compromiso permanente con los pueblos de América Latina y, en particular, con Cuba, frente al recrudecimiento del bloqueo tras recientes decisiones de Washington.
Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez denunció que la política de EE.UU. ha escalado de forma “despiadada”, buscando bloquear totalmente el suministro de combustible para doblegar la voluntad del pueblo cubano.
Afirmó que, pese al duro escenario y los sacrificios que implica, Cuba mantiene su disposición al diálogo y agradeció la solidaridad internacional, subrayando que el país no está solo ni de brazos cruzados.




