Benjamín Netanyahu, primer Ministro de Israel/ Archivo
Benjamín Netanyahu, primer Ministro de Israel/ Archivo

Benjamín Netanyahu intentó desvincular a su Gobierno de la creciente violencia de colonos israelíes contra palestinos en la Cisjordania ocupada, después de un nuevo ataque contra una vivienda en Qusra. El primer ministro calificó los hechos de “inaceptables”, pero los atribuyó a un “puñado de alborotadores”, en una inusual crítica que llega tras semanas de agresiones y denuncias de falta de protección para la población palestina.

La reacción se produjo luego de que decenas de colonos enmascarados atacaran una casa palestina, lanzaran piedras y dejaran a varias personas atrapadas en su interior. Residentes denunciaron además que los ataques se repiten con frecuencia en la zona y que la presencia de fuerzas israelíes no ha impedido nuevas agresiones.

Aunque Netanyahu buscó separar estos ataques del conjunto del movimiento de colonos, autoridades palestinas llevan años denunciando una escalada de agresiones, ocupación de tierras y desplazamientos forzados en Cisjordania.

La condena del primer ministro se produce mientras Israel sigue ampliando asentamientos en territorio palestino ocupado, considerados ilegales por Naciones Unidas y gran parte de la comunidad internacional.