El 19 de noviembre del 2021, Nicaragua marcó un hito de importante trascendencia, en su historia política y social, anunciando su irrevocable retiro y desvinculación de la Organización de los Estados Americanos (OEA). ¿Qué llevó a la nación centroamericana a tomar esta decisión?

Embajador de Nicaragua, ante la OEA, presentando su carta de renuncia, el pasado 19 de noviembre. 
Embajador de Nicaragua, ante la OEA, presentando su carta de renuncia, el pasado 19 de noviembre. 

El pasado 07 de noviembre, Nicaragua celebró sus Elecciones Presidenciales y Legislativas. Un proceso que destacó por contar con una histórica Participación Ciudadana del 65.26 %; y la presencia de 232 Acompañantes Electorales de 27 países acreditados. La ciudadanía avaló el proceso, con el voto masivo en los recintos electorales. 

Comicios Generales de Nicaragua, contaron con más de 232 acompañantes electorales de 27 países.

Sin embargo, el 10 de noviembre, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, alentado por la agenda no común, entre los países miembros, instó a dicho organismo a “decidir sobre una Aplicación de la Carta Democrática”, ante lo que él mismo llamó una crisis política en Nicaragua. 

Dos días después del llamado de Almagro, el 12 de noviembre de 2021, la OEA, en su 51 Asamblea General, el organismo regional, aprobaría una allanante resolución, promovida por Estados Unidos y sus países aliados, donde concluiría que “las instituciones democráticas en el país centroamericano han sido seriamente socavadas”.

Ante esta embestida, poco diplomática, líderes de América Latina y otros países del mundo, dieron su respaldo a Nicaragua.

A consultores internacionales y analistas políticos, les pareció un esquema muy similar al promovido en 2019, en Bolivia, donde se produjo un resquebrajamiento del orden constitucional, seguido de un inminente golpe de Estado, producto de una presunta auditoría, donde la OEA, alegó que aquellos comicios, habían estado plagados de irregularidades.

En 2019, la OEA, emitió informes técnicos sesgados, que incitaron a movimientos opositores a ejecutar un Golpe de Estado.

Contrario a este escenario, Nicaragua no permitiría ningún tipo de presión a través de informes abiertamente intromisorios, matizados de algún tipo de exigencias.

El Presidente de la Asamblea Legislativa, Gustavo Porras, manifestó de forma enérgica y rotunda el “rechazar todas esas acciones injerencistas; todas esas acciones que violentan la soberanía y la autodeterminación de nuestro país”.

Diferentes Poderes del Estado de Nicaragua, solicitaron al Presidente, Daniel Ortega, denunciar la Carta de la OEA

Los diferentes poderes del Estado del país centroamericano, optarían por rechazar y condenar esos mecanismos, haciendo un llamado al Presidente de la República, Daniel Ortega, en su condición de Jefe de Estado y de Gobierno, denunciar la Carta de la OEA.

¿Qué lectura han dado los analistas políticos sobre esta decisión? Nuestro equipo investigativo, realizó consultas con algunos especialistas, quienes han dado sus diferentes enfoques sobre el tema.

Para analistas en política internacional, como Francisco Bautista Lara, “la OEA se ha corrompido”.

Para el analista político, Francisco Bautista Lara, la decisión de Nicaragua, al salir de la OEA, es soberana. En este sentido, asegura que el país centroamericano, interpreta “que esta organización se ha desnaturalizado, se ha descalificado, se ha descompuesto, se ha corrompido, por lo tanto, no cumple la función lógica, natural, por la que supuestamente fue creada”.

Por su parte, el Director del Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA), Patricio Zamorano, opinó que la OEA se ha mostrado totalmente aislada de toda realidad, y en el caso de Nicaragua, ha estado básicamente coordinada con grupos de oposición, contra el Gobierno de Nicaragua.

“Uno puede estar en contra de un gobierno circunstancial, pero alinearse con una posición de oposición concreta, directa, contra un gobierno en particular, simplemente porque no se adecúa a la agenda internacional de un país poderoso, como los Estados Unidos, eso es lo que la Secretaría General de la OEA, no debería de hacer”, señaló el experto, durante una entrevista vía zoom, con este medio.

El Director del Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA), advirtió que la OEA, “se ha alineado a grupos de oposición de Nicaragua”.

El retiro de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos, ha tenido un respaldo importante de parte de diferentes sectores sociales, gremios, sindicatos, comunicadores, periodistas y comités de solidaridad, en todo el mundo.

A través de diferentes sondeos de opinión, realizados por nuestro equipo, en principales puntos de la capital, Managua, pudimos obtener, las diferentes observaciones y perspectivas de la ciudadanía, sobre la salida del país centroamericano de este organismo.

Diferentes sectores sociales, trabajadores y sindicalistas, han respaldado la renuncia al organismo regional.

El estudiante universitario, Marvin Silva, consideró que la decisión de Nicaragua, al retirarse de la OEA, “es oportuna”, en tanto Estados Unidos ha utilizado a este organismo por muchos años, como instrumento de poder hegemónico dentro de la región”.

Tras la salida de Nicaragua de la OEA, varias naciones que han venido denunciando los diferentes esquemas injerencistas del organismo, podrían estar tomando la misma iniciativa, apostando a otros mecanismos auténticos de integración regional. 

Diferentes sectores sociales, trabajadores y sindicalistas, han respaldado la renuncia al organismo regional.

En su obstinación por poner a Nicaragua, en la agenda internacional, improcedentemente, la OEA, ha celebrado el lunes 29 de noviembre, una nueva sesión, para discutir la denominada aplicación de la Carta Democrática, pese a no contar con el respaldo de varios países miembros de ese organismo.