
El Gobierno de Nicaragua reiteró su respaldo al pueblo palestino mediante un pronunciamiento en el que expresó su «invariable solidaridad con el Heroico Pueblo Palestino», al denunciar que continúa enfrentando «el sufrimiento, la ocupación, la destrucción y el desplazamiento» provocados por las fuerzas de ocupación israelíes.
Asimismo, Nicaragua condenó los ataques perpetrados por colonos israelíes contra la población civil palestina en los territorios ocupados, incluyendo los hechos registrados en la aldea de Tal.
En ese sentido, exigió «el cese de los ataques en contra del Pueblo Palestino», así como «el desarme de los colonos israelíes» y el desmantelamiento de los asentamientos considerados ilegales.
El Ejecutivo nicaragüense también responsabilizó al Gobierno de Israel por «la devastadora situación humanitaria y la violencia» que enfrentan los palestinos en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental.
Además, rechazó las continuas violaciones al Derecho Internacional y Humanitario, al tiempo que denunció los intentos de criminalizar a la población palestina que defiende sus hogares y medios de subsistencia.
El Gobierno de Nicaragua reafirmó su respaldo al derecho del pueblo palestino a la independencia, la soberanía y la autodeterminación, conforme a las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén Este como su capital.
También sostuvo que «la solución de dos Estados es una exigencia internacional y el único camino hacia la Paz Justa y Duradera», reiterando que Nicaragua continuará alzando su voz en defensa de la causa palestina.




