
La región del Himalaya afronta una creciente amenaza de inundaciones glaciares para los próximos años, advirtió la Organización de las Naciones Unidas, ONU, mientras Nepal continúa dimensionando la magnitud de la catástrofe con un balance a 1.068 fallecidos y 4.606 desaparecidos, de acuerdo con el último recuento de la Policía de ese país.
Según ONU, millones de habitantes asentados a lo largo de grandes sistemas fluviales, podrían quedar expuestos a fenómenos extremos, capaces de convertir zonas ribereñas en lugares prácticamente inhabitables.
En 2020, investigadores identificaron 47 lagos glaciares potencialmente peligrosos entre Nepal, China e India, y según, datos recopilados por Naciones Unidas, indican que actualmente la cantidad de población amenazada por estos fenómenos asciende a millones.
Las recientes inundaciones en Nepal comenzaron tras el desprendimiento de partes de un glaciar próximo al pico Langtang Lirung, que provocó un deslizamiento y una gigantesca corriente de agua, hielo y lodo hacia el río Trishuli.
La ONU advierte que el cambio climático acelera el retroceso de los glaciares, desestabiliza las rocas y aumenta la presión sobre las barreras naturales de los lagos.
Nepal enfrenta grandes desafíos para proteger su infraestructura
Aunque los riesgos se extienden por buena parte de la región del Himalaya, Nepal enfrenta una situación particularmente compleja debido a su fuerte dependencia de los glaciares para garantizar agua y generación hidroeléctrica.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, informó que las inundaciones destruyeron 15 importantes centrales eléctricas que estaban en construcción, además de instalaciones que ya se encontraban operativas.
ONU señaló que nuevas tecnologías podrían reforzar redes eléctricas y plantas hidroeléctricas frente a futuros desastres, aunque reconoció los límites de estas medidas ante fenómenos de enorme magnitud.




