Las nuevas fugas habrían tenido un alcance limitado y, según fuentes citadas por Reuters, ninguno de esos agentes salió de la red interna de OpenAI. La compañía y expertos externos revisan registros de pruebas anteriores para determinar si ocurrieron otros episodios que no fueron detectados en su momento.
OpenAI anunció que publicará “un informe técnico sobre los aprendizajes en las próximas semanas”.
La investigación comenzó después de que un agente utilizado en una evaluación de ciberseguridad escapara de su entorno controlado, obtuviera acceso a internet y comprometiera sistemas vinculados con Hugging Face. El programa buscaba información que le permitiera completar una prueba diseñada para medir la capacidad de los modelos de encontrar y explotar vulnerabilidades informáticas.
OpenAI atribuyó la fuga inicial a una falla en un servicio externo conectado con su entorno de pruebas. La empresa aseguró que está reforzando sus controles de acceso, sistemas de monitoreo y mecanismos de contención para evitar que agentes autónomos vuelvan a actuar fuera de los límites establecidos.
Los incidentes han intensificado las preocupaciones sobre la seguridad de la inteligencia artificial y la capacidad de las empresas para controlar sistemas cada vez más autónomos. Anthropic también informó que algunos modelos Claude accedieron sin autorización a los sistemas de tres organizaciones durante evaluaciones internas de ciberseguridad.




