Revisiones de inteligencia habrían sido silenciadas
Revisiones de inteligencia habrían sido silenciadas

Una investigación interna sobre el ataque aéreo estadounidense, contra una escuela primaria en Minab, Irán, permanece paralizada desde hace meses, debido a que altos mandos del Pentágono no han autorizado una revisión de inteligencia considerada clave, para esclarecer los hechos, según revelaron medios estadounidenses, citando a tres fuentes familiarizadas con el caso.

De acuerdo a fuentes citadas por CNN, durante la semana posterior al bombardeo, se completaron las dos primeras fases de la denominada «evaluación de daños de batalla», las cuales concluyeron que el ataque ejecutado por EEUU, impactó la escuela y que Washington fue responsable del bombardeo.

Sin embargo, la tercera etapa del procedimiento, que normalmente implica un análisis exhaustivo por parte de especialistas de la Agencia de Inteligencia de Defensa, DIA, utilizando imágenes satelitales, y otras fuentes de inteligencia, nunca fue autorizada.

Uno de los informantes aseguró, que el Comando Central de Estados Unidos, CENTCOM, bloqueó la investigación e impidió que otros analistas examinaran el caso.

Las mismas fuentes señalaron, que la información obtenida en entrevistas con los militares involucrados en la operación, también quedó restringida por el CENTCOM, permitiendo que únicamente un reducido grupo de oficiales tuviera acceso a los detalles de la investigación.

Surgen cuestionamientos tras declaraciones de Trump

Según la información recopilada, una semana después del ataque comenzaron a surgir indicios de que el bombardeo habría ocurrido debido, al menos en parte, al uso de inteligencia desactualizada, que identificaba erróneamente el lugar como una base naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

En medio de la controversia, el presidente Trump, cuestionó públicamente las evidencias sobre la autoría del ataque durante una entrevista con Fox News. «No creo que nadie pueda llegar a decir lo que ocurrió allí», donde además puso en duda las pruebas que atribuyen a Washington la autoría del ataque.

Asimismo, sugirió que las imágenes que muestran restos de misiles Tomahawk estadounidenses en el lugar de la tragedia, pudieron haber sido generadas por inteligencia artificial.