Periodistas libaneses cubren ataques en el sur del país, en medio de denuncias por agresiones directas contra la prensa
Periodistas libaneses cubren ataques en el sur del país, en medio de denuncias por agresiones directas contra la prensa

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, denunció que Israel mantiene una política sistemática de asesinatos contra periodistas, tras un ataque aéreo en el sur del país que cobró la vida de la reportera Amal Jalil y dejó gravemente herida a la comunicadora Zeinab Faraj. El hecho ha generado indignación al evidenciar un patrón de agresiones dirigidas contra la prensa en zonas de conflicto.

En un mensaje publicado en la red social X, Aoun afirmó que el régimen israelí está “atacando deliberada y sistemáticamente a periodistas” con el objetivo de “ocultar la verdad de sus actos agresivos contra el Líbano”, subrayando la gravedad de estas acciones en el contexto del derecho internacional.

El mandatario libanés calificó estos hechos como crímenes de lesa humanidad y llamó a la comunidad internacional a intervenir de manera urgente para frenar lo que describió como una campaña sostenida contra quienes informan desde el terreno.

Por su parte, el primer ministro Nawaf Salam también condenó los hechos y denunció que los ataques contra periodistas ya no son eventos aislados, sino una práctica recurrente en la estrategia militar israelí. “Atacar a periodistas y obstaculizar el acceso de los equipos de rescate a ellos, y luego volver a atacar a esos equipos después de que hubieran llegado, constituye crímenes de guerra claramente descritos”, afirmó.

La muerte de Amal Jalil, quien trabajaba para el medio Al Akhbar, se suma a una preocupante cifra: es la cuarta periodista libanesa asesinada en lo que va de 2026. Este contexto se produce incluso tras un reciente alto el fuego temporal, lo que refuerza las denuncias sobre la continuidad de las agresiones.

Según datos del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Israel ha sido responsable de dos tercios de las muertes de trabajadores de medios registradas en 2025, consolidando un escenario alarmante para la libertad de prensa en la región.