
El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó que Moscú mantiene su disposición a alcanzar una solución estable al conflicto en Ucrania, pero rechazó cualquier fórmula que se limite a aplazar las tensiones sin resolver sus causas. Desde Biskek, durante una conferencia tras la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), sostuvo que Rusia apuesta por un acuerdo duradero y no por una pausa temporal que deje abierta la posibilidad de una nueva escalada.
“No queremos congelarla, queremos detener la guerra y lograr una paz larga y absoluta en Ucrania y en Europa”, declaró Putin.
Moscú rechaza negociar bajo presión
El mandatario también endureció su respuesta frente a las declaraciones de Volodímir Zelenski sobre posibles acciones contra el tráfico aéreo ruso. Putin calificó ese tipo de amenazas como inadmisibles y advirtió que Rusia responderá si se traducen en ataques concretos.
“No negociamos con terroristas”, afirmó.
Putin sostuvo además que los contactos con otros líderes durante la cumbre de la OCS muestran interés por una salida política al conflicto. Sin embargo, insistió en que cualquier negociación deberá conducir a una paz real y no convertirse en un mecanismo para ganar tiempo o presionar a Moscú.




