El presidente de Rusia, Vladímir Putin, destacó la creciente influencia internacional de la Organización de Cooperación de Shanghái, OCS, durante la reunión de jefes de Estado celebrada en Bishkek, Kirguistán. Afirmó que el bloque se consolida como uno de los principales centros del mundo multipolar.
En ese espacio, recordó que la organización nació en 2001, por iniciativa de Rusia, China, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, y posteriormente incorporó a India, Pakistán, Irán y Bielorrusia. Actualmente, sus integrantes concentran más de un tercio del Producto Interno Bruto global.
En el ámbito económico, el jefe de Estado ruso informó que el intercambio comercial de Rusia con los demás integrantes de la OCS, superó los 400.000 millones de dólares durante el último año. Asimismo, resaltó el avance del uso de monedas nacionales como mecanismo para reducir la dependencia de estructuras financieras externas.
“Su participación supera el 98 % en las operaciones de Rusia con los miembros de la Organización”, precisó Putin al referirse a las transacciones efectuadas en monedas nacionales.
Además, Putin respaldó la creación del Banco de Desarrollo de la OCS, y planteó que la institución tenga la máxima independencia frente a sistemas financieros de Estados que, según denunció, utilizan instrumentos económicos para obtener ventajas unilaterales.

La cumbre concluyó con la adopción de la Declaración de Bishkek y acuerdos sobre seguridad, lucha contra las drogas, infraestructura logística, inteligencia artificial, tecnologías verdes, energía y seguridad nuclear.




