Volodímir Zelenski conversa con Ursula von der Leyen durante encuentro de la Unión Europea
Volodímir Zelenski conversa con Ursula von der Leyen durante encuentro de la Unión Europea / Archivo

La Unión Europea rechazó conceder a Ucrania 220 millones de euros adicionales en fondos no reembolsables destinados a respaldar a pequeños y medianos productores agrícolas.

La solicitud había sido presentada por el Ministerio de Política Agraria y Alimentación ucraniano para compensar los intereses de créditos al sector, afectado por crecientes dificultades logísticas y comerciales.

El portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, confirmó desde Bruselas que la petición de Kiev no fue aceptada porque los agricultores ucranianos ya cuentan con mecanismos de respaldo financiero.

Entre ellos mencionó los subsidios a los tipos de interés incluidos en el Plan para Ucrania, además de programas crediticios canalizados mediante bancos del país.

Ucrania ya recibe ayuda

“Los agricultores ucranianos ya están recibiendo apoyo económico dentro de este mecanismo”, explicó Lammert al justificar la decisión del Ejecutivo comunitario.

La negativa llega después de que el Ministerio de Política Agraria y Alimentación advirtiera a principios de agosto que las exportaciones agrícolas ucranianas de 2026-2027 podrían reducirse hasta un 50 % debido a los problemas logísticos que enfrentan los puertos del país.

Ante ese escenario, Kiev había solicitado que los 220 millones de euros fueran entregados como ayuda no reembolsable para aliviar los costos financieros de pequeños y medianos productores.

Pese al rechazo europeo, Ucrania continúa recibiendo recursos de organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó recientemente otro desembolso de su programa crediticio, aunque reconoció retrasos de Kiev en el calendario de reformas, incluidas medidas anticorrupción.

Paralelamente, el país ha afrontado investigaciones sobre irregularidades en compras militares y en sectores estratégicos.

Entre los casos señalados figuran sobreprecios en adquisiciones de alimentos, municiones, drones, componentes para vehículos blindados y equipos de guerra electrónica.