Plataforma petrolera de PDVSA en Venezuela durante el aumento de la producción de crudo.
Plataforma petrolera de Venezuela / Archivo

Venezuela rebasó los 1,23 millones de barriles de crudo diarios, su mayor nivel de producción desde febrero de 2019, pese a las presiones y al cerco impuesto por Estados Unidos sobre su industria petrolera.

La cifra representa un incremento de 29,8 % respecto de los 924.000 barriles diarios registrados en enero, según datos oficiales anunciados por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien además informó sobre 50 acuerdos estratégicos en petróleo y gas con inversión internacional y privada.

Los convenios contemplan el desarrollo de más de 76 áreas productivas de hidrocarburos, en un intento por ampliar la capacidad energética del país.

Washington asumió el control del negocio petrolero

El aumento de la producción ocurre después de que Estados Unidos asumiera el control de las ventas de crudo venezolano tras el secuestro del 3 de enero de 2026 que terminó con el encarcelamiento del presidente Nicolás Maduro.

Desde entonces, Washington pasó a administrar los ingresos derivados de las exportaciones petroleras y autorizó la comercialización de grandes volúmenes de crudo venezolano bajo supervisión estadounidense.

En ese escenario, el repunte de la producción adquiere un significado político y económico, demostrando que el país sudamericano sostiene que puede incrementar su extracción incluso bajo las condiciones impuestas tras el secuestro de Maduro y el control estadounidense de sus exportaciones.

Rodríguez también destacó que la CEPAL proyecta un crecimiento de 6,5 % del PIB venezolano para este año, además de una reducción de la brecha cambiaria de 30 % a 12,3 % en los últimos dos meses.