
Rusia presentó una queja oficial ante Israel tras la caída de una bomba de su Fuerza Aérea cercana a un equipo de RT que realizaba cobertura en el sur de Líbano.
El hecho dejó heridos al reportero Steve Sweeney, y a su camarógrafo, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado. La acción diplomática refleja la preocupación de Moscú por la seguridad de los periodistas en escenarios bélicos.
El organismo detalló que el viceministro de Exteriores, Georgy Borisenko, recibió el 20 de marzo al embajador israelí en Moscú, Oded Yosef. Durante el encuentro, la parte rusa expresó su rechazo al bombardeo ocurrido, subrayando la gravedad de que personal de prensa resultara afectado en el ejercicio de sus funciones informativas.
El encargado ruso insistió en la necesidad de llevar a cabo una investigación minuciosa que permita esclarecer las circunstancias del ataque, así como implementar medidas concretas que eviten la repetición de incidentes similares en el futuro.
De acuerdo con información previa de RT, el jefe de su corresponsalía en Líbano y su compañero resultaron lesionados durante el impacto. Tras recibir atención médica, Sweeney retomó su labor informativa y explicó que el ataque fue ejecutado por un avión de combate israelí en lo que describió como una operación de alta precisión.
Por su parte, el equipo periodístico dijo que, en el momento del incidente, documentaba bombardeos contra puentes estratégicos que conectan el sur libanés con otras regiones del país.




