
Donald Trump anunció la suspensión temporal de operaciones militares contra instalaciones energéticas iraníes, luego de que Teherán advirtiera que cualquier ataque a su infraestructura sería respondido de forma recíproca con acciones contra objetivos energéticos estadounidenses en Oriente Medio.
A través de su plataforma Truth Social, Trump detalló que durante los últimos días se han sostenido supuestos intercambios “muy positivos y productivos” con líderes iraníes.
En ese sentido, destacó que el ambiente de diálogo ha sido determinante para modificar la postura inicial de su Gobierno, el cual se rehusaba a negociar.
“Irán está muy interesado en alcanzar un acuerdo, y esto podría concretarse en cinco días o incluso antes”, afirmó el mandatario en un mensaje público. Además, resaltó que los contactos han sido “profundos, detallados y constructivos”, lo que refuerza las expectativas de un entendimiento cercano.
La pausa de 120 horas deja sin efecto el ultimátum de 48 horas que previamente había sido planteado por el propio presidente estadounidense. Dicho plazo había generado preocupación global ante la posibilidad de un enfrentamiento con consecuencias energéticas y militares de gran escala.
En una declaración adicional, Trump fue enfático al precisar los términos de la medida adoptada: “He ordenado al Departamento de Guerra aplazar cualquier ataque militar contra instalaciones energéticas iraníes durante cinco días, siempre que las conversaciones en curso prosperen”.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán desmintieron versiones de diálogo en curso, y remarcaron que no existe comunicación directa con Washington en este contexto, lo que mantiene la incertidumbre sobre el desenlace de esta crisis.




