Teherán denuncia censura informativa y reivindica su capacidad estratégica
Teherán denuncia censura informativa y reivindica su capacidad estratégica

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica informó que, en su 79.ª ola de ataques, logró atravesar los sistemas antimisiles de Israel y alcanzar objetivos claves vinculados a inteligencia y logística militar.

El anuncio fue realizado mediante un comunicado oficial acompañado de material audiovisual. Según la declaración, esta ofensiva forma parte de la Operación “Verdadera Promesa 4” y fue ejecutada bajo el nombre en clave ‘Ya Jayr al-Fatihin’.

La ofensiva fue dedicada a las regiones occidentales de Irán, incluyendo Azerbaiyán Occidental, Kurdistán, Kermanshah, Ilam, Juzestán y Bushehr.

«La septuagésima novena ofensiva militar se realizó este martes bajo el nombre en clave ‘Ya Jayr al-Fatihin’, dedicada al valiente pueblo de la franja occidental de Irán», indicó el CGRI en su comunicado.

Misiles y drones vulneraron las capas defensivas israelíes

El organismo militar detalló que en el ataque se emplearon misiles de fabricación nacional como Jeibar Shekan, Emad y Seyil, junto con drones de la Fuerza Aeroespacial.

«Los misiles y drones han penetrado con éxito las defensas escalonadas del régimen sionista», afirmó el CGRI, al destacar la efectividad de su tecnología militar.

Te puede interesar: Irán responde a Israel con operación “Promesa Verdadera III”

En cuanto a los objetivos, el comunicado señala impactos en instalaciones de inteligencia ubicadas en el norte y centro de Tel Aviv, así como en centros de apoyo militar en Ramat Gan y el Néguev.

Menciona además ataques contra el principal punto de intersección logístico en Bir Al-Sabi, en el sur de los territorios ocupados.

«Las densas columnas de humo y fuego, junto con el confinamiento prolongado de más de dos millones de sionistas en refugios, evidencian la capacidad de Irán y la interrupción de los sistemas de defensa del enemigo», sostuvo la institución militar.

El CGRI acusó a Estados Unidos y a Israel de intentar ocultar los efectos de los ataques mediante censura informativa. Según la entidad, desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, la operación se ha mantenido como una campaña sostenida contra intereses estadounidenses e israelíes en la región.