
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió que la soberanía estatal es clave para enfrentar la creciente turbulencia mundial.
Resaltó que ceder la soberanía es un error costoso y que los países que renunciaron al control, buscando mayor comodidad o ahorro, pagaron un precio alto.
“Sin soberanía es imposible defender los intereses fundamentales”, afirmó, destacando que esto abarca desde infraestructura y transporte hasta tecnología y eficiencia industrial.
Asimismo, comparó el conflicto actual de Estados Unidos contra Irán con la pandemia de coronavirus, que frenó el desarrollo global.
Señaló que la situación en Oriente Medio afecta directamente las cadenas de producción y logística, golpeando sectores clave como hidrocarburos, metales, fertilizantes y otros bienes esenciales, y aumentando la presión sobre los mercados.
Al mismo tiempo, subrayó que los desórdenes en comercio, inversiones y relaciones internacionales se han vuelto la nueva normalidad, lo que exige acción inmediata.
“Las recientes sacudidas que la comunidad internacional ha experimentado en los últimos años muestran que los trastornos en las esferas comerciales, de inversión y en las relaciones internacionales se producen cada vez con mayor frecuencia y se están convirtiendo en una nueva realidad”, destacó.
Putin reafirmó que el mundo avanza hacia un nuevo orden económico, donde solo los países que invierten en innovación y mejoran su productividad pueden prosperar. Ante este panorama, reforzar la soberanía y consolidar la economía nacional no es opcional, sino vital.




