
La Organización de las Naciones Unidas expresó una condena unánime tras el ataque contra una escuela primaria en Minab, al sur de Irán, en el que fallecieron 168 niñas. El organismo solicitó una investigación urgente e independiente.
El bombardeo estadounidense e israelí contra la institución educativa, que afectó principalmente a alumnas, provocó la muerte de más de 175 personas entre estudiantes y docentes.
En ese contexto, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, manifestó su profunda consternación. Durante una sesión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos, pidió acelerar las investigaciones. Además, instó a que los resultados sean divulgados sin demora.
“Debe hacerse justicia por el terrible daño causado”, afirmó Turk al inicio de la reunión urgente convocada para abordar el ataque ocurrido el 28 de febrero en Minab.
El funcionario también advirtió que los ataques contra centros educativos constituyen una violación del derecho internacional. Enfatizó que, más allá de las diferencias entre Estados, existen principios básicos que deben respetarse.
En particular, destacó la protección de la niñez en contextos de conflicto. Así, reiteró que la violencia no puede justificarse bajo ninguna circunstancia.
“Las imágenes de aulas destruidas por las bombas y de padres afligidos muestran que los civiles son quienes pagan el precio más alto de la guerra”, declaró el alto comisionado.
A nivel diplomático, múltiples países manifestaron su rechazo ante lo ocurrido en Minab. Representantes de Pakistán y China expresaron conmoción, mientras Suiza mostró preocupación por la escalada. Por su parte, Kenia, Australia e Irlanda pidieron moderación y diálogo. También Países Bajos exigió detener ataques contra infraestructura civil.




