
El diplomático libanés Mohamad Safa, representante de Patriotic Vision (PVA) ante las Naciones Unidas, dimitió a su cargo tras denunciar presuntos preparativos dentro del organismo para el eventual uso de armas nucleares en Irán.
La renuncia, de alto impacto político, pone en el centro del debate la escalada de tensiones en Oriente Medio y el papel de las instituciones internacionales.
Según Safa, la gravedad del escenario ha sido minimizada por la comunidad global.
“No creo que la gente entienda la gravedad de la situación, ya que la ONU se está preparando para un posible uso de armas nucleares en Irán” argumentó.
“Esta es una foto de Teherán, Para ustedes, los ignorantes, que no han viajado, que nunca han servido, halcones de guerra que se relamen ante la idea de bombardearla: no es un desierto poco poblado. Allí hay familias, niños, mascotas, gente trabajadora normal, con sueños, están enfermos si desean la guerra”, escribió.
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El exrepresentante subrayó que Teherán, una de las ciudades más densamente pobladas de la región, alberga a millones de civiles que quedarían expuestos a consecuencias devastadoras.
Advirtió que cualquier acción militar de carácter nuclear tendría efectos irreversibles no solo para Irán, sino también para la estabilidad global.
Sostuvo que su salida responde a una decisión ética frente a lo que considera una amenaza inminente.
“Yo renuncié a mi carrera diplomática para filtrar esta información”, agregó.
Safa asegura que suspendió sus funciones para no ser cómplice ni testigo de lo que calificó como un posible crimen contra la humanidad.
Asimismo, instó a la comunidad internacional a reaccionar de inmediato y a ejercer presión para evitar una escalada irreversible.




