Cuba avanza en la expansión de parques solares y proyectos de energía renovable como parte de su estrategia para garantizar soberanía energética
Cuba avanza en la expansión de parques solares y proyectos de energía renovable como parte de su estrategia para garantizar soberanía energética

El Gobierno de Cuba continúa avanzando en su estrategia de transición energética con el objetivo de fortalecer la soberanía nacional y disminuir la dependencia de combustibles importados, en medio del endurecimiento de las sanciones impulsadas por Estados Unidos. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, informó que el país proyecta elevar progresivamente la participación de las energías renovables en el sistema eléctrico nacional, apostando por un modelo sostenible y autónomo.

“Se estima que la cobertura de fuentes renovables alcance el 15 por ciento durante el presente año y se eleve al 24 por ciento para el 2030”, señaló Bruno Rodríguez al detallar los avances del programa energético impulsado por el Estado cubano.

La hoja de ruta energética de la isla contempla que para el año 2035 el 40 por ciento de la demanda eléctrica sea cubierta mediante fuentes limpias, mientras que la meta estratégica apunta a lograr un sistema energético completamente renovable para el 2050. Las autoridades cubanas consideran este proceso como una respuesta estructural frente a las restricciones económicas y comerciales derivadas del bloqueo estadounidense.

“El objetivo final es alcanzar un abastecimiento energético 100 por ciento renovable para el 2050”, destacó el ministro cubano, quien además denunció que las nuevas medidas coercitivas de Washington buscan obstaculizar el acceso de Cuba a combustibles y recursos energéticos.

Como parte de este plan, Cuba impulsa la construcción de parques fotovoltaicos, sistemas de almacenamiento energético y proyectos para incrementar la extracción de petróleo nacional y el aprovechamiento del gas acompañante.

Entre los avances recientes destaca la puesta en marcha del parque solar “General Ángel del Castillo Agramonte”, en Ciego de Ávila, primera instalación del país equipada con baterías de acumulación energética. Paralelamente, el Estado cubano desarrolla trabajos de rehabilitación en centrales termoeléctricas para estabilizar el suministro eléctrico y fortalecer la capacidad de generación nacional frente a las presiones externas.