
Los activistas de la Flotilla Global Sumud denunciaron haber sufrido torturas, agresiones físicas y malos tratos tras ser detenidos por fuerzas israelíes mientras intentaban romper el bloqueo impuesto a la Franja de Gaza.
Los 422 participantes, procedentes de más de 40 países, llegaron al aeropuerto internacional de Estambul en tres vuelos de Turkish Airlines. Allí ofrecieron declaraciones a medios de comunicación y mostraron lesiones que, aseguran, fueron causadas durante su detención.

Los activistas fueron sometidos por Israel a condiciones extremas durante su reclusión
La doctora irlandesa Margaret Conolly afirmó que alrededor de 50 civiles permanecieron durante tres días en un contenedor metálico en condiciones precarias. Indicó que carecían de agua suficiente, alimentos adecuados y artículos básicos de higiene.
“Las condiciones de detención fueron extremadamente duras e inhumanas”, denunció Conolly, quien aseguró que los activistas permanecieron hacinados en un espacio insalubre durante varios días.
El activista canadiense Michael Frantz sostuvo que algunos detenidos fueron trasladados a contenedores instalados en buques de guerra utilizados como centros de reclusión. También aseguró que fueron obligados a dormir sobre pisos de piedra.
Por su parte, el activista identificado como Mayid relató que él y otro participante recibieron disparos de balas de goma a corta distancia. Según explicó, ambos permanecieron cerca de seis horas sin recibir atención médica.
“No dejaremos de apoyar a Palestina pese a la tortura”, afirmaron los activistas. Mientras tanto, ministros de Exteriores de diez países condenaron las acciones israelíes contra la flotilla, que había zarpado desde Marmaris, Turquía, con 54 embarcaciones en un nuevo intento de desafiar el bloqueo vigente sobre Gaza desde 2007.




