
Irán condenó las sanciones impuestas por Estados Unidos contra su embajador designado en el Líbano, Mohamad Reza Rauf Sheibani, y otras ocho personas. Teherán afirmó que la decisión busca interferir en los asuntos internos libaneses y generar divisiones políticas en el país.
Las medidas fueron anunciadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que acusa a los sancionados de obstaculizar el supuesto desarme del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) y de afectar los esfuerzos para consolidar la paz.
En un comunicado divulgado, la Cancillería iraní sostuvo que las sanciones pretenden debilitar la soberanía nacional del Líbano y favorecer los intereses de Israel en medio de la actual escalada regional.
“Estas acciones despreciables están destinadas a debilitar la soberanía nacional del Líbano y provocar divisiones internas en la sociedad libanesa”, señaló el Ministerio de Exteriores iraní.
Entre los afectados figuran diputados, responsables de Hezbolá y del Movimiento Amal, así como dos oficiales de las Fuerzas Armadas libanesas: el general de brigada Jatar Naser Eldín y el coronel Samir Hamadi.
Irán también calificó la medida como una muestra de la “conducta arrogante y fuera de la ley” de Washington, al considerar que viola principios fundamentales del derecho internacional y el respeto a la soberanía de los Estados.
Las sanciones provocaron rechazo en el Líbano. Hezbolá y Amal las calificaron de “inaceptables e injustificadas”, mientras el movimiento de resistencia aseguró que no cederá ante las presiones de Estados Unidos e Israel y mantendrá su lucha contra la ocupación israelí.




