Xi Jinping ordena una investigación y refuerza medidas de seguridad
Xi Jinping ordena una investigación y refuerza medidas de seguridad

Las labores de rescate continúan en la provincia de Shanxi, en el norte de China, tras la explosión de gas ocurrida en la mina de carbón Liushenyu. El accidente ha dejado hasta ahora 90 fallecidos y nueve personas desaparecidas.

La detonación se produjo a las 19:29 horas del viernes en el distrito de Qinyuan. Más de 200 trabajadores se encontraban dentro de la mina cuando ocurrió el siniestro, según autoridades locales de emergencias.

Además de las víctimas mortales, 123 personas fueron trasladadas a hospitales. Dos permanecen en estado crítico, otras dos en condición grave y 119 presentan lesiones leves.

Para enfrentar la emergencia, las autoridades movilizaron a 755 rescatistas y profesionales de la salud. Asimismo, el Ministerio de Gestión de Emergencias envió seis equipos nacionales especializados en accidentes mineros.

Los operativos se desarrollan de manera ininterrumpida. Equipos de socorro se relevan constantemente para ingresar al subsuelo y continuar la búsqueda de los desaparecidos.

“Mientras haya esperanza, haremos todo cuanto esté a nuestro alcance”, afirmó uno de los rescatistas en declaraciones a la agencia estatal Xinhua.

El presidente chino, Xi Jinping, instó a emplear todos los recursos necesarios para encontrar a los desaparecidos y atender a los heridos. También exigió esclarecer las causas del accidente y determinar responsabilidades.

Por su parte, el vice primer ministro Zhang Guoqing se trasladó al lugar para supervisar las tareas de rescate. Mientras tanto, especialistas médicos de Beijing brindan apoyo presencial y remoto a los equipos que atienden a las víctimas.