
El Ministerio de Medio Ambiente del estado de Baja Sajonia autorizó a ANF, filial de la compañía francesa Framatome, la fabricación de barras de combustible nuclear para reactores de diseño soviético en la planta de Lingen.
El proyecto se desarrollará en cooperación con la empresa estatal rusa Rosatom, una decisión que ha reavivado el debate sobre los vínculos con Moscú.
Alemania afirmó que el permiso se concedió en estricto apego a la legislación vigente.
La dependencia explicó que, al cumplirse los requisitos técnicos y legales, las autoridades estaban obligadas a aprobar la iniciativa, siempre que los riesgos detectados pudieran ser mitigados mediante las condiciones impuestas durante su ejecución.
Aunque el Gobierno federal había manifestado en diversas ocasiones sus reservas por la colaboración con Rosatom, recordó que carece de herramientas jurídicas para bloquear el proyecto.
Asimismo, sostuvo que una medida de ese tipo solo sería posible mediante sanciones adoptadas por la Unión Europea que incluyan al sector nuclear ruso. La solicitud de ANF para desarrollar esta producción conjunta había sido presentada desde 2022.




