
Ceuta vive una nueva emergencia migratoria después de que centenares de personas atravesaran a nado el espigón del Tarajal desde Marruecos.
Entre quienes lograron alcanzar territorio español se encuentran principalmente hombres jóvenes, aunque también llegaron mujeres con bebés y menores de edad.
Las autoridades calculan que cerca de 300 personas han cruzado diariamente en las últimas jornadas. Además, fueron recuperados siete cadáveres, mientras las muertes en esta ruta superan las 60 en los últimos doce meses.
La presión fronteriza desbordó los dispositivos policiales, de acogida y atención humanitaria desplegados en la ciudad autónoma. Numerosos migrantes rompieron el cordón instalado en El Tarajal y avanzaron hacia el centro urbano en busca de asistencia.
En las playas quedaron flotadores, aletas y trajes de neopreno utilizados durante la peligrosa travesía. La situación recuerda a mayo de 2021, cuando alrededor de 6.000 personas entraron en Ceuta en medio de otra grave crisis fronteriza.
El Ministerio del Interior sostiene que redes dedicadas al tráfico de personas difundieron una reciente sentencia del Tribunal Supremo para estimular las salidas.
El fallo establece que quienes sean interceptados en el mar no pueden ser expulsados de manera inmediata, sino que deben someterse al procedimiento administrativo previsto en la Ley de Extranjería.
Madrid descarta que Marruecos haya facilitado deliberadamente las entradas y asegura que ambos países reforzarán la coordinación.




