El estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, es el epicentro de la tensión entre Washington y Teherán.
El estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, es el epicentro de la tensión entre Washington y Teherán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con bombardear «al carajo» a Omán si el país del golfo Pérsico se interpone en los intereses de Washington, en declaraciones a Fox News sobre las conversaciones entre Mascate y Teherán para controlar el tránsito por el estrecho de Ormuz.

Al mismo tiempo, Trump afirmó que Irán «debería izar la bandera blanca de la rendición», aunque señaló que «no tiene prisa» y reconoció que los líderes iraníes poseen habilidad estratégica, pero advirtió que «se están muriendo».

Las declaraciones se producen después de que la Cancillería iraní anunciara el pasado sábado un entendimiento con Omán para establecer un plan conjunto de tráfico marítimo en el estrecho, una ruta que canaliza gran parte del petróleo del golfo Pérsico. Teherán cerró la vía el pasado febrero, en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, y desde entonces ha buscado mecanismos alternativos para administrar el tránsito sin intervención estadounidense.

Irán declara «irreversible» el nuevo orden en Ormuz

El pasado 8 de agosto, el portavoz del Ejército iraní, Mohammad Akraminia, advirtió que el nuevo orden impuesto por Teherán en el estrecho es «irreversible» y que Washington solo tiene dos opciones: aceptarlo o «afrontar costos mucho mayores que en el pasado». Al día siguiente, la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní aprobó un proyecto de ley que prohíbe el tránsito sin permiso de Irán. La tensión en Ormuz sigue escalando, con Trump endureciendo su discurso y Teherán reforzando su control sobre la estratégica vía marítima.

Puedes ver: