
Un equipo de investigación chino presentó un modelo aerodinámico de una gigantesca aeronave de pasajeros con configuración de ala volante, diseñada para transportar a más de 800 personas y transformar el futuro de la aviación comercial.
El diseño presentado alcanza 85 metros de ancho y 43 metros de longitud, con una envergadura aproximadamente 1,6 veces mayor que la del bombardero furtivo estadounidense B-2 Spirit, que también utiliza una configuración de ala volante.
El proyecto fue desarrollado por el Centro de Investigación y Desarrollo Aerodinámico de China (CARDC), como parte del programa nacional de grandes aeronaves.
A diferencia de los aviones convencionales, que separan el fuselaje, las alas y la cola, esta aeronave integra gran parte de su estructura en un único cuerpo sustentador.
El concepto de ala volante permite aprovechar prácticamente toda la superficie del avión para generar sustentación.
La capacidad prevista convierte al proyecto chino en una propuesta especialmente ambiciosa. Con espacio para más de 800 pasajeros, superaría al Airbus A380, considerado el avión comercial de pasajeros más grande de la historia, cuya configuración típica permite transportar alrededor de 555 personas.
El proyecto comenzó con una propuesta para una aeronave capaz de transportar unos 250 pasajeros, pero posteriormente los investigadores ampliaron el concepto hasta desarrollar una versión de la categoría de 800 pasajeros.
El diseño busca aprovechar las ventajas aerodinámicas de una aeronave de ala volante de gran relación de aspecto. Según el científico aerodinámico Li Yonghong, esta configuración podría ofrecer una elevada relación sustentación-resistencia y reducir la resistencia inducida.
«El ala volante de gran relación de aspecto representa una configuración aeronáutica con notables ventajas aerodinámicas», afirmó Li Yonghong.
El investigador explicó que estas características podrían traducirse en mayor alcance y menor consumo de energía, dos factores considerados fundamentales para el futuro de la aviación comercial.
Las pruebas se realizan en el túnel de viento transónico de 2,4 metros del CARDC, donde los investigadores han estudiado el comportamiento aerodinámico de la configuración.




