Manos sostienen granos de trigo mientras otras personas reciben alimentos
Manos sostienen granos de trigo mientras otras personas reciben alimentos / Google

La agricultura europea atraviesa una grave crisis tras meses de temperaturas extremas y sequía que han reducido las cosechas en varios países de la Unión Europea.

Productores y economistas advierten que la menor disponibilidad de alimentos podría traducirse en aumentos de precios para los consumidores durante los próximos meses. Según The Guardian, el sector enfrenta una situación considerada “sin precedentes”, especialmente en cultivos de cereales y hortalizas.

El Servicio de Cambio Climático Copernicus indicó que junio y julio fueron los meses más calurosos registrados en Europa occidental y alertó de que las altas temperaturas podrían persistir durante agosto y septiembre.

Pérdidas en cereales, hortalizas y ganadería

Francia figura entre los países más afectados, con reservas de agua subterránea gravemente agotadas. Cultivos como el brócoli registra pérdidas del 60 %, los guisantes del 40 % y las alcachofas de entre el 50 % y el 100 %.

La cooperación Prince de Bretagne calificó de “Histórica” la crisis que golpea a la producción hortofrutícola francesa. Eric Legras, presidente de Unilet, también describió como “excepcional” el deterioro provocado por las altas temperaturas en distintas regiones del país.

En Italia, más del 60 % de las tierras agrícolas presenta algún grado de sequía y las pérdidas superan los 3.000 millones de euros, mientras Coldiretti reportó arrozales completamente secos en el norte.

España registra importantes descensos en cereales y prevé una reducción del 20 % en su producción de vino de 2026.

Alemania, por su parte, calcula que obtendrá 3,3 millones de toneladas menos de cereales, un retroceso del 7 % interanual.

Polonia también podría verse obligada a incrementar sus importaciones de alimentos si persiste la falta de lluvias, de acuerdo con el medio económico Puls Biznesu.

Entidades bancarias europeas estiman que las olas de calor podrían generar pérdidas de entre 50.000 y 180.000 millones de