Dolientes acompañan los cuerpos de cuatro palestinos fallecidos durante el funeral tras un ataque aéreo israelí contra el campo de refugiados de Al-Faraa, cerca de Tubas, en la Cisjordania ocupada, el 29 de agosto de 2024 / Google
Dolientes acompañan los cuerpos de cuatro palestinos fallecidos durante el funeral tras un ataque aéreo israelí contra el campo de refugiados de Al-Faraa, cerca de Tubas, en la Cisjordania ocupada, el 29 de agosto de 2024 / Google

Hamás condenó una nueva escalada de ataques israelíes en Gaza que dejó al menos diez palestinos muertos. Los bombardeos alcanzaron la sede de la policía municipal en la ciudad de Gaza y el campo de refugiados de Nuseirat.

Entre las víctimas figuran altos responsables policiales y varios agentes, según fuentes médicas.

El movimiento palestino rechazó la versión israelí de que los ataques estaban dirigidos contra dirigentes de la resistencia.

Denunció que se trata de “acusaciones infundadas y falsas utilizadas para justificar su agresión” y acusó a Israel de “socavar deliberadamente los esfuerzos diplomáticos” para avanzar en el alto el fuego.

Ataques israelíes amenazan la tregua en Gaza

El jefe del buró político de Hamás, Jalil al-Haya, condenó “el crimen continuo y el asesinato deliberado por parte de la ocupación”.

Asimismo, sostuvo que los ataques confirman que Israel “continúa con su política criminal y no respeta ninguna mediación ni garantía”, por lo que instó a Catar y Egipto a actuar para impedir el colapso de la tregua.

La escalada ocurre mientras permanecen estancadas las conversaciones en El Cairo para implementar la segunda fase del alto el fuego.

El enviado estadounidense Jared Kushner respaldó el “derecho de Israel a defenderse” y advirtió que, si Hamás no se desarma, Washington apoyará a Israel para “terminar el trabajo de la manera adecuada”.