
La nueva medida arancelaria de Estados Unidos contra drones y componentes chinos abren otro frente en la disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo, la disposición Sección 232, fue rechazada por el Ministerio de Comercio de China.
“China está profundamente insatisfecha con esta medida y se opone firmemente a ella. Se trata de un acto típico de unilateralismo y proteccionismo destinado a reprimir y bloquear los productos chinos”, declaró el portavoz del Ministerio de Comercio, He Yadong.
El funcionario cuestionó la posición de Washington por recurrir al argumento de la “seguridad nacional” para imponer restricciones comerciales, advirtiendo que afectan a empresas chinas y alteran las cadenas mundiales de suministro.
Tecnología para uso civil
Pekín sostiene que los drones enviados al mercado estadounidense tienen principalmente usos civiles, entre ellos agricultura, inspección de equipos y producciones audiovisuales.
Al concluir, afirmó que estas restricciones deterioran las condiciones para una competencia comercial justa y afectan la cooperación entre industrias conectadas globalmente e instó a Washington evitar nuevas acciones que puedan deteriorar las relaciones entre ambos países.




