Fachada del Ministerio de Economía en Buenos Aires, Argentina
Fachada del Ministerio de Economía en Buenos Aires, Argentina

El ajuste golpea el bolsillo de las familias argentinas: nueve de cada diez hogares mantienen algún tipo de deuda y cada vez más personas recurren al crédito para cubrir necesidades básicas.

Un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) revela que el 92,3 % de las familias registra obligaciones pendientes. El dato corresponde a una encuesta realizada en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

El problema va más allá de los bancos. Casi la mitad de las deudas, el 49,3 %, no aparece en los registros del sistema financiero tradicional e incluye alquileres, compras fiadas, impuestos, servicios, educación y préstamos informales o entre familiares.

Las tarjetas de crédito se han convertido en un salvavidas para muchas familias: el 62,5 % de su utilización está destinado actualmente a comprar alimentos, por encima del 61 % registrado en marzo y del 58 % de 2025.

La deuda también se acumula. El 28,4 % de los hogares endeudados tiene más de tres obligaciones simultáneas, mientras que la morosidad alcanzó el 88,9 % en agosto, frente al 81,8 % registrado en marzo.

La presión sobre los ingresos es cada vez mayor: el 44 % de los hogares destina más de la mitad de su dinero mensual al pago de deudas, y casi la mitad de las familias, el 47,5 %, considera que no podrá cumplir con todas sus obligaciones.

En paralelo, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó el deterioro del salario mínimo y afirmó que el Gobierno de Javier Milei lo convirtió en un “subsidio”, mientras el costo de vida continúa presionando a los trabajadores. Según el dirigente, el deterioro salarial deja sin protección a millones de personas.