
Guatemala activó una alerta de alto nivel tras la erupción del volcán Fuego, el más activo de Centroamérica. La actividad comenzó el lunes y se intensificó durante la noche.
Las autoridades evacuaron dos aldeas cercanas al coloso, ubicado a 35 kilómetros de Ciudad de Guatemala. La medida busca proteger a las familias ante un posible aumento de la emergencia.
El volcán expulsó lava y columnas de ceniza que superaron los 6.000 metros de altura. La caída de material volcánico ya afecta a varias comunidades.
El Instituto de Vulcanología advirtió que el Fuego se aproxima a una fase más explosiva. También alertó sobre corrientes de escombros calientes en los flancos occidental y sur.
Guatemala permanece bajo vigilancia permanente. En 2018, una erupción del mismo volcán dejó 215 muertos, numerosas personas desaparecidas y una comunidad devastada




