La estrategia de EEUU de declarar amenaza a países ha funcionado como antesala para futuras intervenciones militares.
La estrategia de EEUU de declarar amenaza a países ha funcionado como antesala para futuras intervenciones militares.

La decisión de Estados Unidos de clasificar a las bandas criminales Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) como grupos terroristas puede ser utilizada para justificar operaciones militares y afectar negativamente la soberanía de Brasil, advirtió este viernes el abogado penal brasileño José Carlos Abissamra.

Abissamra, presidente de la Comisión Especial de la Abogacía Criminal de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), explicó que esta medida del Gobierno estadounidense permite a Washington interferir en los asuntos internos de otros países. “La legislación internacional de combate al lavado de dinero ya fue utilizada en conflictos como la guerra contra el Estado Islámico. A partir de esta clasificación, Estados Unidos podría justificar jurídicamente algún tipo de operación”, afirmó.

El experto también hizo un paralelismo con la operación militar de enero pasado, cuando EE.UU. asaltó Caracas para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro. “Aunque nunca haya ocurrido en Brasil de la forma en que ocurrió en Venezuela, considero que esa posibilidad no puede descartarse”, alertó.

Impacto en soberanía de Brasil: abogado critica decisiones unilaterales de Washington

El jurista sostuvo que la legislación antiterrorista brasileña está alineada con los estándares internacionales y no requiere modificaciones para abarcar a organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. “La legislación brasileña es adecuada, sigue el patrón internacional en relación con el tema y no necesita revisión”, señaló.

Sobre el alcance de la medida anunciada por Washington, explicó que Estados Unidos tiene capacidad para adoptar de forma unilateral designaciones de organizaciones extranjeras como terroristas, las cuales pueden producir consecuencias jurídicas y financieras más allá de sus fronteras. “Un país, unilateralmente, clasifica a organizaciones extranjeras como terroristas y eso ciertamente generará efectos jurídicos concretos fuera de su territorio”, indicó.

No obstante, cuestionó la legitimidad y eficacia de este tipo de decisiones cuando no son adoptadas en instancias multilaterales, sobre todo tras más de cuatro décadas de políticas como la “guerra contra las drogas”, utilizada por Washington para intervenir militarmente o bloquear activos en América Latina.

Riesgos de errores y abusos: la ausencia de consenso internacional en lucha antiterrorista

Abissamra consideró que la clasificación estadounidense tendrá repercusiones sobre los mecanismos de cooperación internacional en materia penal y financiera, incluyendo el intercambio de información, el rastreo de activos y los procedimientos de asistencia jurídica entre países. “Todo el sistema de cumplimiento normativo, los mecanismos de combate al lavado de dinero y los instrumentos de cooperación jurídica internacional se verán afectados”, sostuvo.

Según el especialista, la ausencia de mecanismos internacionales con legitimidad universal para determinar quién puede ser considerado terrorista incrementa el riesgo de errores y abusos. “No existen espacios legítimos a nivel internacional que garanticen estabilidad jurídica y salvaguardas mínimas para quienes sean acusados de terrorismo, lo que amplía significativamente las posibilidades de errores, injusticias y violaciones de derechos humanos”, enfatizó.

El abogado concluyó que las medidas unilaterales como esta han mostrado resultados contraproducentes, generando más bien el agravamiento de la criminalidad que su reducción.