
China dio un paso estratégico en la lucha contra el cáncer al iniciar la construcción de la que será su primera línea de producción de vacunas personalizadas contra tumores impulsadas por inteligencia artificial.
El proyecto, liderado por Likang Life Sciences, busca acelerar el acceso a terapias de precisión para millones de pacientes y consolidar el liderazgo tecnológico del país en biomedicina.
De acuerdo con el gobierno del distrito donde se desarrolla la obra, la nueva planta estará ubicada en la Zona de Desarrollo Económico y Tecnológico de Pekín y concluirá su construcción en octubre 2026.
La inversión asciende a unos 110 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 16,1 millones de dólares, destinados a investigación y fabricación de medicamentos innovadores.
Las instalaciones albergarán laboratorios especializados en terapia celular y una línea de producción para LK101, la vacuna personalizada desarrollada por Likang Life Sciences.
Según la empresa, el tratamiento analiza el ADN del tumor de cada paciente para detectar las mutaciones responsables de la enfermedad y, con apoyo de inteligencia artificial, el proceso podría completarse en apenas un día.
«La IA ofrece una solución convincente al automatizar los flujos de trabajo manuales, mejorar la precisión diagnóstica y permitir estrategias de tratamiento personalizadas.
Sin embargo, su adopción actual aún se encuentra en sus primeras etapas», afirmó Alec Stranahan, analista sénior de investigación de biotecnología de pequeña y mediana capitalización en Bank of America.
El avance llega en un contexto crítico para China. Según el Centro Nacional del Cáncer, durante 2024 se registraron alrededor de 5,15 millones de nuevos casos de tumores malignos, mientras que el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades señala que esta enfermedad es la segunda causa de muerte en el país.
Bank of America estima que el mercado mundial de la inteligencia artificial aplicada a la salud podría superar el billón de dólares para 2035, reflejando el enorme potencial médico y económico de esta tecnología.




