
China presentó un nuevo plan quinquenal para el desarrollo del turismo con el objetivo de atraer 190 millones de visitantes extranjeros al año para 2030, una estrategia con la que busca dinamizar el consumo interno y ampliar los vínculos internacionales.
El programa también fija la meta de superar los 150.000 millones de dólares anuales en ingresos por turismo internacional antes del final de la década. Además, contempla elevar la calidad de los servicios y reforzar la competitividad del sector turístico chino a nivel global.
«El plan busca atraer más visitantes internacionales mediante la ampliación de la política de entrada sin visado y el fortalecimiento de las conexiones aéreas y ferroviarias», señala el documento aprobado por el Consejo de Estado.
Como parte de las medidas, las autoridades facilitarán los pagos, el transporte, las comunicaciones, el alojamiento y los reembolsos de impuestos para los viajeros.
Asimismo, impulsarán la capacitación de guías en idiomas extranjeros y promoverán el uso de herramientas de traducción basadas en inteligencia artificial.
El proyecto también prevé la creación de una red nacional de turismo receptivo en ciudades clave y principales puntos de entrada al país, además del desarrollo de nuevos centros comerciales orientados a visitantes internacionales.




